Después de una importante ausencia de Aquaman en Atlantis, la ciudad se ha convertido en un caos con gobiernos que caen y ciudadanos sumidos en el sufrimiento. Cuando Arthur regresa y presencia tal desmadre, se percata que su reino ha sido tomado por unas monstruosas medusas con planes nada amigables. Y como si esto fuera poco Mera está completamente colifa y sólo piensa en cagar a trompadas a Aquaman por la muerte de su hijo. Un panorama bastante desalentador, sobre todo si tenemos en cuenta que Giffen le dio un protagonismo medio boludo al rubio nadador. El final... flojardi. Pero sin duda alguna lo que hace que se banque la lectura son los dibujos del maestro Curt Swan. Clasisismo DCista en estado puro, el ya fallecido artista deja la vida en cada página para que quedemos babeando extasiados.
¿Se recomienda? Sí, sobre todo si sos fan de lo clásico de Aquaman, aunque el guion no es de lo mejor se puede leer tranquilamente. Al agua pato!

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