A
finales de los 70's un joven James O'Barr sufre la pérdida de su
pareja. Beverly murió atropellada por un conductor borracho, luego
de que el artista no pudiera ir a buscarla en su propio automóvil.
Atormentado y culpándose por lo sucedido, en 1981 mientras vivía en
Berlín, comienza a bocetear los primeros conceptos de The Crow.
Aquella temprana creación sería el medio para canalizar su
angustia. "Yo esperaba que al poner toda mi rabia asesina en
papel y lápiz, de alguna forma, como por arte de magia,
desapareciera el dolor, la tristeza y la conducta autodestructiva que
sufrí." En 1994 cuando Brandon Lee falleció durante el rodaje
de la película (en mayo cumple 30 años), O'Barr admite que los
mismos tormentosos sentimientos volvieron a apoderarse de él. Eliza
Hutton (pareja de Lee), sería clave para su recuperación.
Pero
volvamos a los 80's, más precisamente antes que terminara aquella
década. Estamos en enero 1989 y finalmente sale a la venta lo que
sería la primera aparición oficial de The Crow en Caliber #1. Luego
ese mismo año le seguiría una miniserie de cuatro números y al año
siguiente el número cinco. Es esta obra la que hoy nos compete. A
ver, leer The Crow es básicamente entrar a la mente y al corazón de
James O'Barr, que de manera muy sentida nos presenta un cómic que
parece un rompecabezas. Con un ritmo desparejo de lectura como así
también sus diversos estilos de dibujos, la historia de Eric Draven
se centra en
cobrarse venganza del matón llamado T-Bird y sus secuaces quienes lo
matan junto a su futura esposa Shelly. Esta banda de asesinos y
drogadictos
serán liquidados uno a uno por el resucitado protagonista.
Con
un alto vuelo poético, citando a Baudelaire, Rimbaud, Voltaire y una
banda sonora repleta de Joy Division, The Cure y The Sound, entre
otras bandas, The Crow destaca por ser una carta de amor a esa
cultura dark y gótica que tanto nos gusta. El romance entre Eric y
Shelly es descrito a la perfección con un halo de maravillosa y
oscura poesía, que el protagonista dispara como dardos negros de un
amor interrumpido por un homicidio imperdonable. Una obra
imprescindible del noveno arte que está cumpliendo 35 años y que si
aún no la leíste te aconsejo que no te pierdas este clásico de
clásicos. Eric Draven volviendo del más allá con el cuervo como
guía en grandiosas páginas de un cómic que lo tiene todo.
Link del posteo en Instagram