Pero volvamos a los 80's, más precisamente antes que terminara aquella década. Estamos en enero 1989 y finalmente sale a la venta lo que sería la primera aparición oficial de The Crow en Caliber #1. Luego ese mismo año le seguiría una miniserie de cuatro números y al año siguiente el número cinco. Es esta obra la que hoy nos compete. A ver, leer The Crow es básicamente entrar a la mente y al corazón de James O'Barr, que de manera muy sentida nos presenta un cómic que parece un rompecabezas. Con un ritmo desparejo de lectura como así también sus diversos estilos de dibujos, la historia de Eric Draven se centra en cobrarse venganza del matón llamado T-Bird y sus secuaces quienes lo matan junto a su futura esposa Shelly. Esta banda de asesinos y drogadictos serán liquidados uno a uno por el resucitado protagonista.
Con un alto vuelo poético, citando a Baudelaire, Rimbaud, Voltaire y una banda sonora repleta de Joy Division, The Cure y The Sound, entre otras bandas, The Crow destaca por ser una carta de amor a esa cultura dark y gótica que tanto nos gusta. El romance entre Eric y Shelly es descrito a la perfección con un halo de maravillosa y oscura poesía, que el protagonista dispara como dardos negros de un amor interrumpido por un homicidio imperdonable. Una obra imprescindible del noveno arte que está cumpliendo 35 años y que si aún no la leíste te aconsejo que no te pierdas este clásico de clásicos. Eric Draven volviendo del más allá con el cuervo como guía en grandiosas páginas de un cómic que lo tiene todo.

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