Los años 50's y 60's fueron para Batman realmente olvidables y grotescos, ya que durante esos largos abriles el personaje dejó de lado su esencia dark original, aquella constituida por sus creadores Bill Finger y Bob Kane. La serie sesentosa de Adam West terminó por posicionar a Batman en un lugar ridículo y blanco de burlas infinitas, por más que el recordado show hoy sea considerado un éxito de culto. La llegada de Dennis O' Neil y el talentoso Neal Adams fue birando al hombre murciélago hacia un punto donde realmente siempre debió estar: la oscuridad. Pero aún DC no estaba conforme y luego de Crisis (1985), era inevitable una renovación que marcara un antes y un después dentro del mito de Bats. Así fue como Dick Giordano y Dennis O' Neil se acercaron a un joven Frank Miller, quien venía de romperla toda en Daredevil y en Ronin. El nacido en Maryland era un declarado fan de Batman y ahora lo atormentaba la idea de que su héroe se estuviera haciendo mayor que él, esa fastidiosa noción fue la chispa que encendió los motores del plan que presentaría a las autoridades de la editorial. La premisa era contar una historia fuera de continuidad, en un futuro donde Batman hace diez años que se ha retirado, pero la terrible y violenta situación social de Gotham lo hace volver. Se dio luz verde al proyecto y la oscuridad comenzó a alzarse.
La libertad creativa total fue el principal requisito de Miller a DC y por suerte esto se cumplió, como ya se había dado también con el mismo pedido del autor cuando realizó Ronin. De tal manera reclutó a su compañero de aventuras en Daredevil: Klaus Janson. Este se haría cargo de las tintas, mientras que la talentosísima Lynn Varley se adueñaría de los colores. Por su parte DC tiró toda la carne al asador creando el formato prestige. Del tamaño tradicional de un comic-book, se diferenciaba principalmente porque costaba $2,95 en vez de 60 o 70 centavos, tenía hojas ilustración de gran calidad, tapas rústicas de cartulina y unas 80 páginas aproximadamente. Es entonces cuando en febrero de 1986 sale a la venta "The Dark Knight Returns #1", el primero de cuatro tomos para una serie limitada que lo cambió todo. Ya desde su cover, donde se ve la silueta negra de un Batman saltando por delante de un atroz rayo de tormenta que parece escucharse, se podía percibir que se estaba ante algo que no se había visto hasta el momento. Los títulos de cada episodio fueron: The Dark Knight Returns (#1), Dark Knight Triunphant (#2), Hunt The Dark Knight (#3) y The Dark Knight Falls (#4).
El estilo sucio y desprolijo de los trazos de Miller era lo primero que llamó la atención, mostraba una Gotham sucia, decadente y hundida en sus propios pecados. A su vez los medios de comunicación exhibían a sus periodistas, comentaristas y presentadoras como unos bufones de cuarta que sólo hablan mierdas sin sentido alguno. El autor hace hincapié en esto mediante muchas agobiantes viñetas con desagradables personalidades que aparecen en TV. Todo este combo social e informativo va alimentando la rabia de un demonio que Bruce Wayne tiene en sus entrañas y que está listo para volver, un demonio que él no puede dominar, un demonio llamado Batman! Corpulento, cansado, pero con una furia incontenible El Caballero Oscuro vuelve a colgarse de inmundas cornisas para detener a cualquier lacra que se cruce por su camino. Su Batmobile es ahora una especie de tanque de guerra, el nuevo Robin es una pequeña de 13 años llamada Carrie Kelley, su mayordomo Alfred tira los comentarios más geniales y graciosos del cómic, Gordon está al borde del retiro, con Dick no se habla y Jason Todd ha muerto (sí, antes de que tuviera su conocida muerte Miller lo mata acá) y Selina maneja un negocio de prostitutas. Los villanos están encabezados por un Two-Face que cree estar curado de su locura aunque nada que ver, un Joker que es prisionero en Arkham y que no esboza una sonrisa desde que Batman desapareció hasta que se entera de su retorno. También están los Mutants, un grupo extremadamente violento que amenaza con destruir Gotham, pero todos, absolutamente todos van a ser maltrechos y castigados por Batman. Y claro, la frutilla de la torta será el esperado combate con Superman, quien se ha convertido en una marioneta del gobierno yanqui liderado por Reagan. Y también el kryptoniano va a recibir una golpiza por parte de Batman en una escena memorable. Uff, qué belleza de cómic!
El mismísimo Miller se inspiró en el séptimo arte cuando Sudden Impact (1983) de Clint Eastwood le sirvió como musa. El cine y la tv siempre estuvieron presentes a la hora de rendirle tributo al Dark Knight. Su narrativa es sumamente cinematográfica y muchos realizadores captaron la originalidad del cómic para volcar en sus interpretaciones aquellas ópticas que habían disfrutado en las viñetas.
En 1989 Tim Burton nos asombró con su oscura versión de Batman en el cine, un éxito total que reavivó la fiebre por el murciélago en todo el mundo. La cinta The Dark Knight Rises de Nolan (2012), toma varias ideas también, a su vez que Zack Snyder homenajea sin tapujos (choreando casi), con la estética de su Batman de Ben Affleck en Batman vs Superman: Dawn of Justice (2016). Por el lado de la animación hubo dos películas muy dignas basadas en el cómic: The Dark Knight Returns 1 y 2 (2012 / 2013), dirigidas por Jay Oliva. En The New Batman Adventures, el episodio "Legend of The Dark Knight" de 1998 agasaja maravillosamente la labor de Miller. También en la genial serie animada Batman: The Brave and The Bold, hay un fabuloso capítulo que se llama "Battle of the Superheroes!", en claro y estupendo reconocimiento al DKR. Finalmente el documental "Masterpiece: Frank Miller's The Dark Knight Returns" (2013), repasa el trasfondo y la faena de la historia con muchos atrayentes testimonios de autores, personalidades y de Frank Miller por supuesto, una joya.
Una producción magnífica fue el DKR, conquistó Europa, a la crítica especializada, a los fans y al público desconocedor del medio, mostrando que no era un mero cómic más del montón y que a este tipo de realizaciones había que tomárselas en serio posta. El estilo “noir” y “grim and gritty” que desborda en sus páginas no se debe sólo al excelso guion de Frank Miller, sino también al gran talento de Klaus Janson y Lynn Varley que crearon soberbias atmósferas mediante un arte formidable y colosal, dando como resultado un trabajo sombrío, devastador e inigualable. Desde el consejo que le dio John Byrne a Miller en un vuelo cuando le dijo que Robin debía ser una mujer, hasta mostrar a un Batman que le dan calambres en plena misión, se muestra lo rupturista que fue la construcción del DKR. Todo lo que vino (y sigue llegando), películas, dibujos animados, videojuegos, más cómics, todo y todos los creadores tuvieron que mirar al Dark Knight y absorber las bases que se plantearon allí para crear lo que siguiera. Nombres como los de Tim Burton, Zack Snyder, Ben Affleck, Grant Morrison, Bruce Timm, Jim Lee, Brian Azzarello, Christian Bale, Christopher Nolan, Heath Ledger, Lee Bermejo, Matt Reeves, Alan Moore, Bill Sienkiewicz, Dave McKean, Paul Dini, Geoff Johns, Greg Rucka, Tim Sale, Jeph Loeb, Michael Keaton, Brian Bolland, Norm Breyfogle y tantísimos más... Todos, para bien o para mal, tomaron conceptos del DKR. En 1986 Frank Miller cimentó la piedra angular que recreó el mito de forma definitiva, un año en el que el guionista también se despachó además con Daredevil: Born Again, Daredevil: Love and War y Elektra: Assassin, tranquilo el muchacho! Luego vinieron las secuelas, pero sería realmente una pérdida de tiempo escribir sobre esas bazofias.
Hoy, 40 años después, The Dark Knight Returns sigue siendo una lectura obligada que al menos una vez en la vida hay que hacer y si lo leés más veces, mejor aún. Siempre se descubre algo nuevo y despierta sensaciones más que interesantes. Afortunadamente se encuentran disponibles muchas versiones en diversos idiomas y formatos al alcance de la mano, yo aún conservo con gran cariño mi tpb de Zinco con introducción de Alan Moore. Vayan a su comiquería amiga, compren el Dark Knight y Watchmen (que pronto también cumple sus 40), tómense un vino, lean y después salgan a conquistar el barrio. Amén!
"Estoy haciendo esta serie en un momento muy adecuado para mí porque me resulta muy claro que nuestra sociedad se está suicidando por la falta de una fuerza como la de Batman. Una incapacidad para enfrentarse a los problemas que hace que todo lo que tenemos se venga abajo"
"Batman es aterrador. No busca venganza contra los criminales. Es alguien que, siendo muy joven, vio como todo su mundo era destruido, dejaba de tener sentido para él. Ahora está obligando al mundo a tener sentido. Batman está más allá del bien y del mal: es una fuerza elemental. No sirve pensar en él como si fuera simplemente un humano. No puede juzgársele en los mismo términos que haría un hombre, porque no podemos pensar en él como en un hombre. Sólo funciona como alguien con una cualidad casi religiosa."
"Yo simplemente puse a Batman en un mundo que se parece más al que conozco. Y el mundo que conozco es aterrador."
"En 1985 estaba en mi departamento en New York. De pronto me doy cuenta de algo muy desagradable. Estoy a punto de cumplir 30 años. Estoy a punto de ser un año mayor que Batman. He logrado aceptar, hace poco, que Spider-Man sea más joven que mi hermano menor, pero, ¿Batman? ¿Batman? ¿Mi héroe infantil preferido? ¿Aquella sabia figura paternal? ¿Ahora voy a ser más viejo que Batman? Eso era intolerable. Algo tenía que hacerse."
Frank Miller
"Miller ha tomado un personaje del que cada detalle, incluso insignificante o secundario, queda grabado en los corazones y las mentes de los fans del cómic que forman su público, logrando volver a definir dramáticamente este personaje sin contradecir su mitología."
Alan Moore






