Romper
con ciertos prejuicios a la hora de leer un cómic siempre es algo
positivo, ya sea porque no es un género con el cual comulgamos el
que estamos por repasar, o porque sus personajes o autor@s no nos
gustan, etc. En el caso de la obra que estoy reseñando era muy fácil
caer en ese lugar prejuicioso, ya que está escrito por un actor que
no había realizado nunca un cómic. Pero por suerte la curiosidad le
ganó a la suspicacia y me topé con una lectura realmente
cautivante.
The
Riddler: Year One, es la precuela de The Batman, la cinta estrenada
en el 2022 de la mano del director Matt Reeves. Cuando se anunció
esta miniserie de 6 números, nos enteramos que iba a tener la
particularidad de que sus guiones estarían a cargo del actor Paul
Dano, quien en el film interpreta magistralmente al Riddler. Ahí la
cabeza de más de un fan se llenó precisamente de signos de
preguntas. Pero el nacido en New York sacó pecho y se despachó con
una gran historia donde cuenta los oscuros y difíciles orígenes de
Edward Nashton. En una Gotham plagada de corrupción, que le da la
espalda a los más necesitados, pisoteándoles y usándolos para el
beneficio de los más poderosos, Nashton comienza a surgir desde lo
más bajo y jodido de la ciudad, luego de pasar por orfanatos, varias
familias adoptivas y un trabajo que lo denigra diariamente. Y es ahí
donde Nashton, que es un genio matemático, descubre cuentas y dinero
turbio que sus jefes manejan en medio de una telaraña donde la
mafia, el narcotráfico y la corrupción policial son moneda
corriente. Esto finalmente será el disparador para que su miserable
vida cobre algún sentido y la venganza esté al caer.
Publicado
a finales de 2022 hasta pasada la segunda mitad de 2023 por DC bajo
su sello Black Label, RYO es un cómic oscurísimo, triste, en donde
su protagonista busca la redención al desatar el infierno en Gotham,
ese podrido lugar del que desea tomarse revancha. Paul Dano crea
climas muy logrados y te engancha ahí nomás, tal vez ayudado por lo
visto en la película, pero no decepciona y eso es lo importante. Los
dibujos del croata Stevan Subic le caen perfectos a la historia,
repletos de distorsiones e improlijidades excelentes que le dan la
oscuridad justa al cómic. Las portadas de Sienkiewicz son
magistrales. En definitiva, una aventura que complementa muy bien la
última peli del encapotado.
Se
recomienda.

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