
Cuando a finales de los años 50's el hampa y las grandes bandas de
ladrones azotaron las calles de Buenos Aires, emergió la figura de
Evaristo Meneses (1917 - 1992). Un policía duro, ex boxeador y que
había recorrido el mundo en la fragata Sarmiento. Temido y respetado
por los delincuentes, Meneses se ganó la sumisión del bajo mundo
delictivo, tenía códigos y no transaba con nadie, aferrado a su
filosofía de que el garca siempre confesaba y aunque una parte de la
sociedad lo acusaba de coimero, matón y mujeriego, la otra mitad lo
idolatraba. Basados en su atrapante figura, el guionista Carlos
Sampayo y el mítico dibujante Solano López, se lanzaron a recrear
historias cortas y libres de aquel cana legendario. Fueron 16 relatos
que aparecieron en las revistas Superhumor y Fierro entre 1983 y
1987, las cuales se produjeron en España y después a distancia
cuando Solano se fue a vivir a Brasil. En 1998 Ediciones Colihue
lanza por primera vez una recopilación argentina en libro, pero
incompleta con 13 de los 16 episodios. Esta casi veintena de
historietas en blanco y negro reflejan a la perfección el clima de
la época, donde encontramos viñetas plagadas de violencia,
disparos, piñas, cabarulos, patrulleros, tango, interminables
cigarros, prostitutas, ladrones y chorros de todos los colores. Las
tramas planteadas por Sampayo están llenas de elipsis, con
seguimientos nada lineales por momentos y que tal vez necesitarían
un número mayor de páginas para un desarrollo más claro, pero no
por eso dejan de ser impactantes y magníficas. Ahora la verdadera
gloria infinita se basa en los extraordinarios dibujos de Solano
López. No hay manera de entender lo que hace el ídolo en cada plano
y cuadrito, gracias a su memoria excelsa expresa espléndidamente en
los innumerables y estupendos rostros cada sensación, lo que se
acentúa aún más en los paisajes de la Buenos Aires de la época,
las villas, los campos, garitos y bares. Todo, absolutamente todo, en
los lápices del maestro eleva la obra a un nivel supremo,
convirtiendo a Evaristo en, tal vez, uno de sus mejores trabajos de
todos los tiempos. Hay ediciones argentinas dando vueltas aún
afortunadamente, entre las cuales es imposible olvidar la clásica de
Colihue. Un dato interesante que cabe mencionar es aquel que sucedió
cuando Sasturain y Sampayo lograron conocer a Meneses para comentarle
del cómic pronto a salir, ahí les sugirió que era "menos
gordo y más petiso", entre varias andanzas que además les
contó. El documental "Evaristo" (2016), funciona muy bien
como complemento de esta gran lectura, fue dirigido por Mariano
Petrecca y es sumamente recomendable.
A 15
años de la partida de este plano del genio Francisco Solano López,
revisitamos este magistral laburo que hizo junto a Carlos Sampayo y
que todo amante del género policial negro seguramente recuerda. Una
creación insuperable y fundamental de nuestra querida historieta
argentina. ¡Bang! ¡Bang!... Estás liquidado!
“Conversando con Sampayo, se nos ocurrió primero una historieta
comercial, de serie negra, que era la vena que él tenía. Hicimos
algunas pruebas con personajes de carácter internacional, como para
que pudiera andar en todas partes, y entonces nos preguntamos: ¿por
qué no puede ser argentino? Llegamos a la conclusión de que si el
personaje está bien pensado y tiene suficiente fuerza podía estar
ambientado en cualquier lugar; si la representación gráfica y el
clima de la historia en que se desenvuelve el personaje están hechos
con convicción, con propiedad, la historieta va a llegar al lector,
aunque no sepa dónde queda eso. Entonces nos mandamos un comisario
argentino, un chinazo. 'Y por qué no Evaristo', me decía Sampayo.
'Dale, Evaristo'. '¿Te acordás de Evaristo Meneses?'”.
Solano
López
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